1. Función pancreática óptima regular niveles de glucosa, asegurar la digestión de nutrientes, y favorecer el metabolismo energético de tu cuerpo. De otra manera un desbalance pancreático puede causar diabetes (problemas cardiovasculares, renales y daño nervioso).
  1. Equilibrio adrenal favorecer a tu sistema inmunológico (reducción de inflamación), mantener niveles de energía y vitalidad, tener buena respuesta al estrés, regulación metabólica de tu cuerpo y además promover tu estabilidad emocional. De lo contrario un desequilibrio adrenal, puede causar fatiga crónica, menos resistencia, metabolismo bajo y mucho estrés.
  1. Función ovárica saludable promueve buena densidad ósea, salud cardiovascular, salud reproductiva y bienestar emocional. Por otro lado, un desbalance en ovarios puede causar irregularidades menstruales, cambios de estado de ánimo, flujo menstrual y esterilidad. Función testicular saludable promueve buena masa muscular, la libido, la erección, la función sexual, y la salud ósea, (densidad y fuerza de los huesos). Por otro lado, un desequilibrio en los testículos altera la producción de esperma, la función sexual y puede causar esterilidad.
  1. Tiroides saludable regular el metabolismo (carbohidratos, grasas y proteína); tu peso corporal, temperatura corporal; función cardiovascular (frecuencia cardíaca y fuerza de contracción); salud ósea; niveles de energía estables; salud mental y el buen estado de ánimo. De otra manera un desbalance en la tiroides puede causar piel reseca, estreñimiento, caída de cabello, fatiga crónica, fluctuaciones de peso, entre otros.
  1. Pineal equilibrada, promover un descanso de calidad y un estado de alerta durante todo el día, reducir los síntomas de ansiedad y depresión, y favorecer una sensación general de calma y tranquilidad, la melatonina actúa como antioxidante apoyando tu respuesta inmunológica. Al haber un desbalance en la pineal se podrían experimentar problemas para conciliar el sueño, insomnio, mala calidad del descanso y susceptibilidad a la ansiedad, la depresión u otros trastornos emocionales.
  1. Buen funcionamiento pulmonar, te proporciona una adecuada oxigenación celular (captación y transporte); mayor capacidad aeróbica (resistencia física); reducción del riesgo de infecciones, función cerebral saludable, enfoque y claridad mental. De otra manera una mala oxigenación causa fatiga, debilidad, dificultad para realizar actividades físicas, dificultad para respirar, opresión en el pecho, y susceptibilidad a la neumonía y la bronquitis.
  1. Hígado saludable, favorece la eliminación de toxinas y productos de desecho efectivamente; metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas; almacenamiento de nutrientes (vitaminas, minerales y glucosa) para su liberación gradual; y producción de la bilis para la digestión y absorción de grasas. Un hígado desbalanceado puede causar fatiga, dolor e hinchazón abdominal, malestar estomacal, náuseas, picazón en la piel, moretones fáciles, aumento de peso, y problemas de concentración.
  1. Adecuada Función renal también favorece la eliminación de productos de desecho y toxinas de tu cuerpo, hidratación y presión arterial optimas, además contribuye a una buena salud ósea. Mientras que un desbalance en los riñones puede causar cansancio, debilidad, hinchazón, retención de líquidos, orina espumosa, dolor, molestia o presión en la zona lumbar, anemia, sabor metálico en la boca, y alta presión entre otros.
  1. Buena Función digestiva te ofrece, una buena absorción de nutrientes, energía sostenible, regulación del apetito y la saciedad; reduce el riesgo de enfermedades y trastornos equilibrando la flora intestinal, y previene la irritación e inflamación en el tracto gastrointestinal. Una función digestiva deficiente puede causar indigestión, acidez estomacal, gases, inflamación, estreñimiento, diarrea, náuseas, vomito, mal aliento, fatiga crónica, debilidad y malestar general.
  1. Un Sistema endocrino equilibrado, te ofrece producción y liberación equilibrada de hormonas, regulación del metabolismo, mantenimiento de la salud ósea y muscular, buena respuesta al estrés, excelente función sexual, regulación del ciclo menstrual y una comunicación adecuada entre tus células y el mantenimiento de numerosos procesos fisiológicos. Un sistema endocrino desbalanceado puede presentar pérdida o ganancia de peso inexplicada, fatiga constante, falta de energía y debilidad, depresión, ansiedad, irritabilidad y cambios emocionales abruptos, acné, resequedad o enrojecimiento de la piel, puede afectar la función sexual y mucho más.
  1. Un Sistema inmunológico al 100, te protege y defiende de bacterias, virus, hongos y parásitos; identifica y elimina células anormales, no reacciona tan agresivamente a alergias, regula la Inflamación, acelera la reparación y recuperación después de enfermedades. Una mala función del sistema inmunológico ya sea una respuesta inmunológica hiperactiva (autoinmunidad) o debilitada (inmunodeficiencia), puede manifestarse a través de dolor articular y muscular, fatiga, psoriasis, lupus, síndrome del intestino irritable, infecciones frecuentes o graves, heridas que sanan lentamente y constantes alergias.

Asegurarte de no tener ninguna deficiencia nutritiva te garantiza un estado de salud óptimo y el buen funcionamiento de tu cuerpo. Problemas de absorción o una alimentación inadecuada están conduciendo a más personas a padecer deficiencias nutritivas. La falta de conocimiento sobre los nutrientes exactos lleva a la automedicación con suplementos genéricos. Nosotros te podemos ayudar a identificar cual es el nutriente especifico que te hace falta y con dieto terapia te enseñamos a corregirlo.

  1. Identificar y corregir deficiencias nutritivas te ofrece varios beneficios:
    • Energía y vitalidad necesarias para realizar tus actividades diarias de manera eficiente
    • Mantener tu sistema inmunológico fuerte para combatir infecciones y enfermedades.
    • Una salud optima de tu piel = elasticidad, hidratación y capacidad de recuperación.
    • Mejora de tu concentración, tu memoria y tu función cognitiva en general.
    • Mantener tu corazón y tus vasos sanguíneos en buen estado
    • Prevención de la fragilidad ósea y la debilidad muscular.
    • Buena función digestiva, previniendo estreñimiento e irritación gastrointestinal.
    • Regulación de tu apetito para favorecer un peso corporal saludable.
    • Reducción del riesgo de enfermedades crónicas, y un bienestar en general. 
  2. El NO identificar una deficiencia nutritiva y corregirla podría causar:
    • Una baja de hierro y vitaminas B, puede llevar a anemia (debilidad y fatiga)
    • Las deficiencias de vitaminas C, D y zinc pueden debilitar el sistema inmunológico
    • Deficiencia de vitaminas A, C y E = piel seca, irritación, acné y lenta cicatrización
    • Deficiencia de vitamina D, calcio aumentando el riesgo de fracturas.
    • La falta de vitamina B12, puede afectar el sistema nervioso, causando síntomas como entumecimiento, hormigueo, problemas de memoria y alteraciones en el estado de ánimo
  1. Una función de desintoxicación eficiente del cuerpo ofrece una serie de beneficios para la salud. Aquí hay algunos de ellos:
    • Reduce la carga tóxica y promueve un funcionamiento celular y sistémico saludable
    • Al liberar el cuerpo de toxinas acumuladas, se experimenta energía y vitalidad
    • Mejora la salud digestiva y se fortalece la respuesta inmunológica.
    • Promueve una piel más clara y radiante y favorece la función hepática
    • Reduce la inflamación sistémica y previene enfermedades crónicas
    • Mejora la función metabólica y la eliminación de sobrepeso.
    • Experimentar una mayor claridad mental y concentración.
  1. Aunque el cuerpo tiene su propio sistema détox natural, una mala hidratación, nutrición pobre, sedentarismo o altos niveles de estrés pueden generar una sobrecarga de toxinas, entre las toxinas externas están metales pesados, pesticidas tóxicos, radiación electromagnética y entre las toxinas internas las generadas por una sobrepoblación de cándida, o la acumulación de desechos orgánicos renales y hepáticos causados por desbalances en estos órganos, algunos síntomas podrían ser los siguientes:
    • La sensación constante de cansancio y fatiga
    • La neblina mental, la falta de claridad mental y la dificultad para concentrarse
    • problemas cutáneos como acné, erupciones, sequedad o picazón.
    • Problemas digestivos como hinchazón, estreñimiento, diarrea, gases y malestar.
    • Susceptibilidad a alergias y sensibilidades alimentarias o ambientales.
    • Dolor articular y muscular.
    • Síntomas respiratorios como tos, congestión nasal o dificultad para respirar.

Más información ir a